La renovada integración posoviética, al cumplir la primera década de su creación, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) se consolida como el núcleo más sólido para renovar los esfuerzos de integración en el espacio posoviético. Ahora con la presidencia en Rusia de Vladimir Putin, los expertos locales auguran un papel más concreto y práctico de las instituciones creadas en el marco de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), en la cual se aprecian varias velocidades integradoras. Quizás las de mayor aceleración o la locomotora del citado proceso es la Unión Aduanera (UA) que antecedió a la entrada en vigor, a partir de enero pasado, del Espacio Económico Común (EEC) entre Rusia, Kazajstán y Belarús. Basados en el ejemplo de los avances logrados con la UA y el EEC, los 11 países miembros de la CEI rubricaron en octubre pasado un acuerdo de libre comercio que debe ser ratificado por sus respectivos parlamentos. Pero solo Rusia lo confirmó, en abril pasado. De ahí que uno de los principales temas en la reunión informal del pasado día 16 de mayo en Moscú fuera la consolidación de esfuerzos para concluir lo más rápido posible el trámite de ratificación. Antes las diferentes tendencias dentro de la propia CEI, el tratado de libre comercio incluyó las normas establecidas por la Organización Mundial del Comercio, a la que ya pertenecen Ucrania, Rusia, Kirguistán, Moldova y Armenia. Sin embargo, la OTSC se presenta como el mecanismo donde se forma el núcleo más sólido del espacio posoviético, y donde en la esfera de la seguridad se avanzó mucho más allá que en el marco de la CEI. La OTSC, fundada sobre la base del Tratado de Seguridad Colectiva, firmado en mayo de 1992, incluye a Armenia, Belarús, Kirguistán, Rusia, Tayikistán, Kazajstán y Uzbekistán. Entre los referidos países formaron las Fuerzas de Respuesta Rápida y establecieron mecanismos para compartir la seguridad y protección del espacio aéreo entre otros elementos que van más allá de los pasos de integración dados en el marco de la CEI. Además, aunque siempre existió esa condición, se espera que con la llegada de Putin al Kremlin la coordinación de las referidas naciones para actuar en la arena internacional aumente considerablemente y con ello los intereses comunes. Uno de los puntos tocados en la declaración final de la reunión en Moscú de la OTSC se refiere, precisamente, al rechazo de presiones, tanto políticas como económicas, de un país o un grupo de países contra los miembros de la citada entidad. Además, los mencionados siete países cerraron filas en la defensa de una salida negociada a la crisis en Siria, en el fin inmediato de las hostilidades y en el inicio de un diálogo nacional en ese Estado levantino, cuya solución podrán hallarla solo sus propios ciudadanos. De igual forma, la declaración rechaza cualquier injerencia externa en los asuntos de Siria y advierte contra la realización de amenazas y mucho menos de acciones que puedan recrudecer la espiral de violencia en el estado mesoriental. La OTSC esta llamada, además, a consolidar su estatus internacional, vista como un factor de estabilidad en la región, pues uno de los principales objetivos de su creación fue, precisamente, poner fin a los intentos de desestabilizar la zona del Asia Central. Por otro lado, el tratado de seguridad colectiva busca la cooperación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), aunque muchos en Occidente vean a la OTSC como un proyecto para contrarrestar a la propia Alianza Atlántica. Aún así, la organización creada hace una década desaprueba el intento de desplegar unilateralmente en Europa elementos de la defensa estratégica antimisil, como lo hace Estados Unidos, sin ofrecer garantías jurídicas de que no amenaza a naciones vecinas. Con esa práctica, Occidente puede poner en peligro la estabilidad y seguridad internacionales, advierte la declaración emitida por la OTSC y que tiene en cuenta la necesidad de países como Rusia de reforzar sus sistemas estratégicos ofensivos para superar el mencionado escudo. Moscú parte del hecho de que los armamentos estratégicos pueden ser ofensivos y defensivos, con efectos similares para la paridad nuclear. Pero si en el segundo caso se produce un desequilibrio, ello anularía el principio de igualdad de respuesta, base de la disuasión nuclear. Sin embargo, el tema de la integración económica se convierte cada vez más en un factor concreto de unión que justifica la existencia de la CEI, sobre todo, después de rubricarse el citado tratado de libre comercio, un documento que esperó su día feliz por más de una década. Con la crisis económica en las puertas de la Unión Europea (UE), el bloque posoviético mira con más fuerza hacia adentro, después de varios años de experimentos para competir en los mercados en el «extranjero lejano», con escaso éxito. Putin recordó, tras su encuentro con su similar ucraniano, Viktor Yanukovich, que el vecino país alcanzó el cuarto lugar como socio comercial de Rusia, con 50 mil millones de dólares de intercambio comercial en 2011, solo superado por China, Alemania y Holanda. Sin embargo, Moscú lamenta en todo momento que Kiev aún este fuera de la UA, aunque Yanukovich prometió estudiar la dinámica de desarrollo de esa entidad tripartita y sus documentos normativos. Todo ello ocurre, cuando para 2015 debe surgir la Unión Euroasiática, un ambicioso plan esbozado en noviembre pasado en Moscú para crear un gran espacio de libre circulación de capital, mano de obra y servicios en la actual CEI. Precisamente, la mirada hacia dentro, en dirección al espacio posoviético y China, constituye una de las bases de la política exterior rusa en materia económica y comercial anunciadas por Putin apenas asumir la presidencia del país, el 17 de mayo último. La OTSC podría convertirse en la base de la Unión Euroasiática, aunque deberá pasar por un proceso de adaptaciones y acuerdos bilaterales que muchos esperan sea más corto y menos traumático que el de la formación de la UE, extendida por medio siglo.

Por Antonio Rondón* Moscú (PL) 
Corresponsal Jefe de Prensa Latina en Rusia Em/To

Por Domingo.com/la Revista

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