Cada día de la semana trae consigo algún asunto digno de ser comentado.  Unas veces se trata de los grandes problemas monetarios  que preocupan a los líderes de la Europa comunitaria; en ocasiones son crímenes monstruosos cometidos por delincuentes en pugna; otras veces, los políticos se empeñan en aplastar el bienestar o la dignidad de los ciudadanos. Matanzas, crisis económicas, represiones políticas, tienen lugar en el mundo, cerca o lejos de nosotros.  Obviamente, los seres humanos están conectados por una corriente de simpatía mutua.  Lo que ocurre con unos podría ocurrir a otros.  Terremotos, crímenes, abusos policiales, son temas de constante interés en todos los países.

Cualquier sociedad puede mirarse en los espejos de Grecia, de México, de Siria; ninguna nación está exenta de deudas, ni de narcotraficantes; todos los países pequeños corren el riesgo de convertirse en puntos de regateo político entre grandes  potencias, como es el caso de Siria.  Por eso la avidez de noticias no cesa; los periodistas disponen de un “menú” inagotable.  Y sólo he mencionado unos cuantos problemas conflictivos, dolorosos, repugnantes, trágicos.  Pero existen muchos otros, de carácter festivo o “felicitario”, que despiertan la misma atención o parecidos entusiasmos.  Los deportes, los concursos de belleza, las premiaciones artísticas, pertenecen a este grupo de temas.
El fútbol crea en el mundo entero una expectación incomparable; el béisbol de las grandes ligas “acapara” los ánimos de buena porción  de dominicanos.  En ese campo específico gran cantidad de actores de primera fila han nacido en nuestro país y gozan de merecida popularidad entre nosotros.  Existe una larga tradición de “estrellas” dominicanas: Rojas Alou, Juan Marichal, Sammy Sosa, Pedro Martínez.
Quiere decir que el periodista no debe “agotarse” en ningún caso. Cuando acaban los “temas terribles”, entran los gratísimos de deportes y espectáculos.  Quedan entonces en reserva diversos “focos de interés permanente”: ¿Habrá vida en otros planetas? ¿Se ha encontrado ya la cura para el cáncer? ¿El café es medicinal? ¿Hay drogas que no hacen daño?  La sexualidad, las nuevas tecnologías informáticas, la contaminación ambiental, son temas adicionales para comentarios periodísticos.  No es necesario que estalle una guerra, muera un Papa o asesinen un jefe de Estado. Además, tenemos chismes políticos locales a granel.
Escrito por: FEDERICO HENRÍQUEZ GRATEREAUX (henriquezcaolo@hotmail.com)