España en ruta hacia una crisis política

El pasado lunes 2 de julio tuve el honor de viajar a España invitado por el presidente Leonel Fernández para acompañarlo en su viaje a la madre patria, París, Roma y Bruselas, en una experiencia extraordinaria, en la que pude constatar el enorme aprecio y consideración que ha logrado nuestro Jefe de Estado a nivel internacional y con ello el sitial de prestigio que ha conquistado para nuestro país en foros internacionales.
En este artículo quiero abordar particularmente la grave crisis económica que afecta a España y las consecuencias que a mi modo de ver terminarán en una gran implosión que puede llevarse de encuentro el sistema político actual, dominado por el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Las medidas  y condiciones impuestas por la Unión Europea para sanear la banca española e ir en su rescate con más de 100,000 millones de euros, implicarán un drástico descenso en el nivel de vida de millones de españoles en todos los órdenes; de ciudadanos que durante las últimas décadas se acostumbraron a vivir en estándares de vida superior a los que la economía de su Estado le permitía.  Las conquistas sociales de los obreros, de los profesionales, funcionarios, policías, de seguridad social, salarios, concesiones, subsidios, todo eso está en juego de perderse en los próximos meses en la madre patria.
Como le oía repetir al profesor Juan Bosch desde que quien esto escribe era un muchacho, “las grandes crisis económicas generan grandes crisis sociales y las grandes crisis sociales generan grandes crisis políticas”.  Pensar que el actual sistema político de España, llámese PP o PSOE, podrán resistir el tsunami humano y social que le viene encima, bajo la triste excusa de que son imposiciones de la Unión Europea desde Bruselas y que no hay nada qué hacer, en el mejor de los casos, es una gran ingenuidad.
En el encuentro que tuvimos acompañando al Presidente Fernández con los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero se les preguntaron a éstos de la posibilidad de que España pudiera salir del euro como moneda común con Europa y volver a su antigua peseta.  Eso, al parecer, está absolutamente descartado como opción, tanto por los populares como por los socialistas, en virtud del desplome total que supondría en los mercados internacionales y por el nivel de deuda en euros contraída por España.
Descartado lo anterior, sólo queda el camino del sacrificio del pueblo español, cuyo ánimo se irá progresivamente agriando y enconando, en la medida en que deje de ver la crisis en los mercados bursátiles y en la televisión, y le llegue a su casa con las carencias de satisfacer necesidades básicas de sus familias.
La ira popular empieza a expresarse en las calles; el PP, ante la presión de la sociedad, acaba de citar a 32 grandes banqueros al congreso.
El pueblo querrá que rueden cabezas, no solo empresariales, sino políticas. Cientos de funcionarios públicos ya están pidiendo la renuncia del presidente Rajoy. La pregunta lógica es qué vendría si cae Rajoy, si el PSOE acaba de salir reprobado de sus experiencias últimas de poder.  Si el sistema político convencional español no da respuesta, aunque no se vea claramente en el día de hoy, no le quepa duda a nadie, se generará un gran movimiento que rompa con el molde empresarial y político que ha reinado en España en las últimas décadas.
A mi juicio, el “fenómeno revolucionario” que generará esta crisis económica, no se quedará en España.  Se extenderá por otros países de Europa, cuyas poblaciones tampoco resistirán las imposiciones de la Unión Europea, lo que necesariamente llevará a una revisión mucho más profunda del fenómeno económico global de la economía y el famoso juego de los mercados financieros y de bolsa de valores, que mueven diariamente trillones de dólares y euros, en un capitalismo salvaje o de casino, manipulado por unos pocos en perjuicio de la mayor parte de la humanidad y cuyo norte es únicamente multiplicar las riquezas de un grupo limitado de personas y empresas.
Sobre este punto escribiré mi próximo artículo, en ocasión de la magistral exposición del Presidente Leonel Fernández en Roma ante la FAO, sobre el impacto que está teniendo en el precio de los alimentos a nivel mundial la codicia sin fronteras de los mercados bursátiles mundiales, que hoy operan sin ningún control y sin ningún órgano regulador que los contenga.
Vinicio A. Castillo Semán
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