Mal de muchos
César Duvernay
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El problema mayor del PRD, de cuya crisis interna no se avizora salida, parecería ser que en vez de embarcarse con seriedad en el análisis de lo que han sido errores costosos y las causas reales de las sucesivas derrotas electorales, sus dirigentes se han distraído y desgastado buscando culpables. Y si para algo ha servido la errática e inoportuna búsqueda ha sido para estimular la división, aumentar el descreimiento de distintos sectores sociales en la organización y, por supuesto, para ponerle cada vez más lejos la posibilidad de volver al poder. En doble dirección, los responsables de la crisis del partido blanco no han entendido ñni se dan por aludidosñ que con relación a lo que ha pasado en el PRD, sacándole del poder o impidiéndole volver al mismo, hay muchos culpables. En pocas palabras, viene a ser un ”mal de muchos”. Por eso a Fulgencio Espinal se le ha oído decir y repetir: ¿Quién puede en el PRD, entre Hipólito y Miguel, tirar la primera piedra? Más aún, algunas cabezas en el PRD habría reflexionado sobre el contenido inmenso de un corto de Homero Figueroa, en el Diario Libre, en el que expresaba que: “La mancha de la traición y de la componenda con los contrarios está en muchas frentes”.
No se sabe si como remedio o para derivar en más leña al fuego, pero a partir de dicha reflexión se puso a circular un documento de un denominado “Movimiento Perredeísta Nueva Generación”, en el que se reparte la responsabilidad de la crisis moral y política del PRD en las personas de Mejía y de Vargas, de quienes expresa que: “Se llega a la triste conclusión de que ambos no tienen los atributos para dirigir la organización que tantos sacrificios y esfuerzos le costó en vida a José Francisco Peña Gómez”. Dice más: “Esta realidad pone al desnudo la falta de ética política y la ausencia de liderazgo real en uno y otro”. Añade el documento, de tres páginas, que: “para la base del PRD y otros sectores de la sociedad, el 20 de mayo no fue un día de elecciones, sino el encuentro de dos grandes traiciones en la historia de la política dominicana: la del candidato y la del presidente del Partido”. Habla de la historia de fracasos del PRD, y concluye en que mientras Miguel “cabalga en la empresa de Leonel para el 2016, Hipólito estableció la vía al poder que representa Danilo Medina” (¿).