Sector privado, creciente presencia en la sociedad cubana


Héctor Pérez es dueño de uno de los nuevos comercios que en la capital cubana proliferan en un escenario de auge del trabajo por cuenta propia, como llaman en la isla al sector privado. A sus 45 años asegura que nunca imaginó tener su propia pizzería y «tantos proyectos en mente». Comencé hace alrededor de un año y medio vendiendo refrescos y alimentos ligeros, y ya tengo una amplia oferta de pizzas, espaguetis y postres, además de planes de seguir creciendo, comentó a Prensa Latina el residente en el municipio de Boyeros, ubicado al sur de La Habana. Con apenas tiempo para él y sus tres empleados por el flujo de clientes, Pérez no repara en considerarse propietario «de uno de los sitios más buscados de la zona», de por sí muy movida a partir de la cercanía de escuelas y concurridas paradas del transporte público. Pizzas de queso, cebolla, jamón, ají y mixtas, junto a dulces de la repostería francesa y la limonada criolla en su variante «frappé» conforman un menú multinacional. Sus precios son bastante asequibles y variados, al igual que la oferta, dijo una joven, quien se declaró cliente habitual del pequeño comercio, el cual compite con muchos otros diseminados en esa área capitalina.  La vida del «cuentapropista» Pérez cambió a principios de 2011, cuando decidió probar fortuna atraído por las facilidades dadas en Cuba al sector no estatal. 


 El gobierno amplió la cifra de actividades autorizadas, estableció adecuaciones al régimen tributario, agilizó trámites, permitió el arrendamiento de locales y dio pasos -aunque limitados aún- en función de crear un mercado mayorista. Una de las exenciones promovidas beneficia directamente a Pérez, porque libera del pago de impuestos por la utilización de fuerza de trabajo a dueños de negocios con hasta cinco empleados. A partir de esas medidas, creció en la isla la cantidad de trabajadores privados hasta rondar los 390 mil, en unas 180 actividades, con destaque para la contratación de personas, el transporte de pasajeros y cargas, la venta de alimentos y el alquiler de viviendas. 
Según pronósticos, los cuentapropistas deben sobrepasar este año el medio millón, y en un futuro no muy lejano su aporte pudiera ubicarse en el 40 por ciento del Producto Interno Bruto de Cuba. «Las cosas han mejorado, hay facilidades, pero no todo es color de rosa; por ejemplo: me gustaría tener posibilidades de comprar ingredientes y otros productos claves en un mercado grande», acotó Pérez, graduado de técnico medio y con habilidades en computación y para hablar el inglés. Respecto a sus planes, adelantó las aspiraciones de ampliar el local y de poder brindar sus servicios al turismo, un sector creciente en la nación caribeña, que espera en 2012 el arribo de la cifra récord de casi tres millones de visitantes extranjeros.
CUENTAPROPISMO INCORPORADO A LA SOCIEDAD
En los últimos dos años, los trabajadores privados han comenzado de manera gradual a incrementar su protagonismo en la sociedad. Los cuentapropistas acceden al sistema de jubilaciones, más del 80 por ciento de ellos pertenecen a sindicatos, y participan en diferentes eventos. Por primera vez luego de varias ediciones, el sector no estatal formó parte en mayo último del ejercicio Meteoro, una iniciativa anual de la Defensa Civil cubana para preparar al país de cara a la ocurrencia de catástrofes y desastres naturales. También fue notable su presencia -el 1 de mayo- en el desfile por el Día Internacional de los Trabajadores, cuando miles de cuentapropistas se sumaron a las concentraciones y festejos. Para el asesor de la presidencia de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), Joaquín Infante, el sector privado está llamado a dar un importante aporte al proceso de actualización en marcha, que avanza en la isla regido por los lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista, celebrado en abril de 2011. Eso explica el apoyo de la ANEC, una organización no gubernamental fundada hace más de tres décadas, a la capacitación de los emprendedores.
Temas de finanzas, técnicas de dirección, marketing y negociación están disponibles en los cursos dictados para los propietarios de comercios. Se trata de prepararlos para que sus negocios funcionen con eficiencia, y puedan así brindar un servicio de calidad a la población y aportar al desarrollo del país, comentó Infante, reconocido con el Premio Nacional de Economía, a Prensa Latina. De acuerdo con el experto, el sector privado debe brindar una contribución notable en actividades que el Estado no está en condiciones de lograr elevados resultados. 

El cuentapropismo además asimila a personas incluidas en el reordenamiento laboral, proceso encaminado aquí hacia una mayor eficiencia en la fuerza de trabajo. Según Ariel Terrero, especialista en temas económicos de la televisión cubana, el Gobierno aplica este año un plan que dejará disponibles a 170 mil trabajadores, medida que también forma parte de la actualización del modelo socio-económico de la isla. La reubicación de los disponibles ocurre fundamentalmente en el propio sector estatal, pero el privado asume a una parte de ellos, apuntó el experto. Como dicen muchos cubanos, la labor por cuenta propia «llegó para quedarse» y su participación y aporte en la sociedad son crecientes, sobre todo por su peso en las transformaciones en curso. 

Por Waldo Mendiluza, La Habana (PL)
Jefe de la Redacción Nacional de Prensa Latina. 


Por Domingo.com/la Revista

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