Aristófanes Urbáez
“Lo que pasa es que yo te veo (y a otras personas) denunciando

las cosas por el Listín Diario y la TV, y nadie hace
caso”. (Dr. Estrada, médico español).

Pese a que don Américo Lugo afirmó que las figuras históricas deberían comenzar a juzgarse a partir de los 50 años de haber cumplido sus funciones públicas, por la eterna arritmia histórica que descubrió “mi caudillo” don Juan, el síndrome trujillista (hechos, comportamientos y acciones) permanece a en la sociedad dominicana. Parece que nos falta más o menos un tiempo similar al transcurrido para zafarnos de la influencia y el aura del Generalísimo de San Cristóbal.
Porque cuando uno oye (o cuenta el anecdotario popular), que Trujillo le daba 24 horas a ingenieros de la talla de Félix Benítez Rexach para que saliera del país por cualquier falla en la construcción de un puente o una obra de infraestructura (y eso es tanto así, que después de 1961 han pasado mas de 50 ciclones y los puentes de la “Era”, ahora es que Obras Públicas y los roba hierros los están desmantelando, mientras que los construidos después en su lugar cualquier onda tropical arrasa con los aproches), entonces los viejos que vivieron la “Era” se acuerdan de los crímenes de Trujillo, pero cuentan, también que todas las obras que se hicieron durante sus gobiernos, están ahí, como los edificios de La Feria, el Bagrícola, Molinos Dominicanos; El Puente Duarte o el Politécnico de Loyola, para sólo citar unos cuantos botones.
Muerto Trujillo la sociedad dominicana ha sido objeto del más grande pillaje que se recuerde en las Américas. El período democrático, de apertura de libertades públicas y Derechos Humanos mediatizados hasta “el despotismo ilustrado” de Joaquín Balaguer, se caracterizó también por la construcción de obras, el ahorro y la inversión keynesiana (obras públicas), así como el rasgo característico de una economía cerrada cuyo mercado en el 99% era exclusivamente con los Estados Unidos. Balaguer inició, con más escrúpulos que los que vimos posteriormente, los contratos concesionarios a compañías extranjeras para la explotación de materias primas (commodities), como fueron bauxita, ferro níquel, oro, bancos extranjeros y dio inicio al turismo.
2.- La democracia neoliberal Con miedo y con negativas, los gobiernos del PRD y del PLD, desde el mismo don Antonio Guzmán y sus préstamos de 185 millones de dólares para “rehabilitar” las empresas de Corde y los 70 millones para “nacionalizar” la mina de oro de pueblo viejo, las políticas aplicadas han sido francamente neoliberales, los partidos fundados por Bosch, y es lamentable decirlo; el PRD y PLD, a la luz de un análisis objetivo y desapasionado han sido mas sumisos a las políticas de los países ricos y sus organismos financieros internacionales y de control. Un somero análisis de la ejecución presupuestaria, la política fiscal, financiera y monetaria arroja un balance de un déficit permanente en la balanza comercial, la balanza de pagos y el desequilibrio macroeconómico.
Ventajas invalorables como los dos mil millones de dólares que Venezuela, en un gesto de solidaridad, le ha cedido a nuestro país en la bolsa de Petrocaribe, cobrando el 60% en efectivo de nuestro gasto, pero dejando a crédito el 40%, a 40 años a un interés del 1%; los gobiernos PRDPLD, con sus acuerdos leoninos de Madrid y de los generadores de electricidad, han permitido que no solo hayan sido saqueados, sino que el pueblo dominicano haya pagado mas de 10 mil millones de dólares cuando no hemos tenido ni un solo año de los 22 gobernados por los partidos blanco y morado con estabilidad en el servicio eléctrico. Esta realidad, y es sólo un ejemplo, debe tener la cabeza del nuevo Presidente Medina en una pesadilla permanente.
3.- Desorden y chantaje Tal como me decía el Dr. Estrada (leer arriba), extranjeros que no son grandes inversionistas viven en sorpresa permanente por las denuncias documentadas hechas por individuos como el que escribe y que nunca mueven la acción pública y ni siquiera una “aclaración” de las autoridades, que si lo son, se debe precisamente a los votos que depositamos para que ellos dirijan la cosa pública. El brillante director del periódico Diario Libre, se atrevió a editorializar para el mes de mayo que la confrontación electoral era una simple lucha entre “la oligarquía blanca vs. la oligarquía morada”, lo que nos causó hilaridad porque según “mi caudillo” Juan Bosch, un hombre que tenía un ojo zahorí para auscultar la realidad dominicana, la sociedad dominicana, esta organizada como “toda una pirámide de explotación” y una oligarquía no es mas que un pequeño grupo que se apropia de las riquezas de un país en perjuicio de los mas pobres.
El Presidente Fernández y su administración hicieron un ingente esfuerzo por dotarnos de un nuevo aparato jurídico que enderece muchas distorsiones. Pero, ¿qué es lo que tenemos? Monopolios, subsidios, exacciones, tráfico de influencias, una Justicia que apenas se levanta, los cancerberos de los organismos internacionales dando “órdenes”, autoridades irresolutas, despojo en general de: playas, terrenos, propiedades del Estado, fincas, torres, banca medieval, carencias en los servicios públicos. Esa es la herencia de Danilo y su corrección es la que dará la tónica diferente.