Artículos de Opinión | Dr. Néstor García Iturbe

Português: O presidente dos Estados Unidos, Ba...
Português: O presidente dos Estados Unidos, Barack Obama, e a presidente do Brasil, Dilma Rousseff, durante declaração conjunta, no Palácio do Planalto. Brasília, 19 de março de 2011. (Photo credit: Wikipedia)

 

El análisis de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el año 2012, se ha llevado a cabo por distintos medios de prensa estadounidenses y mundiales de forma tradicional, aplicando los mismos patrones que se han aplicado en elecciones anteriores, que están dirigidos a dar la sensación de que se han llevado a cabo “elecciones libres” y que una vez más la “democracia representativa” se ha puesto de manifiesto.

El sistema está perfectamente coordinado para limitar la participación de aquellos que pudieran, con su voto, cambiar el régimen establecido. Aparentemente solo dos candidatos aspiran a la presidencia, pues las leyes establecidas no permiten que en las boletas electorales aparezcan candidatos de otros partidos a los que se les exigen requisitos que limitan su derecho de ser también aspirantes nacionales. En cada elección se establecen nuevos requisitos para los votantes, con el fin de que al no poder cumplirlos tampoco puedan ejercer su derecho constitucional de elegir al futuro gobernante. Los límites de las circunscripciones se modifican caprichosamente, pero con el interés marcado de favorecer a candidatos que no representan las minorías.

Cuando estas medidas se consideran poco efectivas, se apela a leyes que restringen el derecho al voto a personas que han sido sancionadas por los tribunales, independientemente de la gravedad del crimen cometido. El sistema implantado desde la creación de la nación estadounidense no ha sufrido cambios, pues sigue siendo un instrumento en manos de la plutocracia para poder manejar la contienda electoral en su propio beneficio, como lo han hecho siempre.

En cuanto a denominar las elecciones como un ejemplo de “democracia representativa”, hace años que no lo son y en especial las del 2012 en que fue declarado vencedor Barack Obama nos permiten, con sus propios resultados, destruir cualquier teoría que trate de defenderla.

El verdadero vencedor de las elecciones del 2012 fue el abstencionismo. De los 237,6 millones de posibles votantes, optaron por no participar en las urnas 112,1 millones. De los que votaron, lo hicieron por Obama 63,7 millones, por Romney 59,8 y 2,0 millones que votaron por otros candidatos. Es evidente que esa mayoría, que decidió no participar está enviando un mensaje de repudio al sistema, a lo que recibe del mismo y a las pocas esperanzas de que una elección como esa resuelva algo positivo para ellos.

Como dato interesante resalta que en estas elecciones Obama obtuvo 8 millones menos de votos que en la elecciones del 2008 mientras que los republicanos, a pesar de la figura de Romney obtuvieron 2 millones de votos más.

Un aspecto interesante que siempre se oculta en las elecciones se refiere a la determinación y fórmula utilizada para determinar a qué candidato se le considera ganador de un estado específico. Por lo regular el resultado se ofrece en por cientos, sobre los votos emitidos, diríamos Obama tiene el 61 por ciento de los votos y Romney el 37. Todo el mundo queda satisfecho con esa fórmula y por lo tanto no se explica lo que realmente ha sucedido.

También se les otorga una gran importancia a lo que se denominan “estados pendiculares” que pueden inclinar los resultados de las elecciones hacia uno u otro lado, pero cuando se ofrece el resultado de esos estados, no se explica lo que sucedió en el mismo el día de las elecciones. Lo que se oculta es el poco respaldo popular que tiene este tipo de elección y en especial el candidato que fue declarado ganador.

Sin pretender cansarlos con este asunto, pero para darles un ejemplo del deteriorado y manipulado sistema electoral que se denomina en Estados Unidos “democracia representativa” citaremos con datos concretos los resultados de las últimas elecciones en algunos estados. Estos datos han sido obtenidos en las estadísticas del Buró del Censo de Estados Unidos y las cifras preliminares de las elecciones del 2012, que pudieran tener un ligero cambio cuando se ofrezcan las definitivas, pero que no será significativo.

Ahora, tomando algunos ejemplos, ustedes podrán apreciar quien fue el verdadero ganador

CALIFORNIA.- El estado más importante en cuanto a los votos electorales, el que gane prácticamente ha ganado la quinta parte de los votos necesarios para ser declarado vencedor. Cuenta con 37,7 millones de residentes, de estos en el 2012 estaban 28,4 millones en edad de votar. Asistieron a las urnas 11,9 millones. Dejaron de votar 16,5 millones, muchos más que los votantes, sin embargo eso no causó inconveniente alguno para declarar el vencedor del estado y otorgarle el total de votos electorales del mismo.

LA FLORIDA.- Un estado del que se habla bastante en Cuba durante las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Cuenta con un número apreciable de votos electorales por lo que representa una pieza importante en las aspiraciones de cualquier candidato. Tiene 19,1 millones de residentes, de los que estaban 15,1 millones en edad de votar en las elecciones del 2012. Asistieron a las urnas 8,5 millones de personas, por lo que no votaron 6,6 millones.

ILLINOIS.- Uno de los estados de mayor población y por lo tanto de votos electorales. Residen en el estado 12,9 millones de personas, de estos en el 2012 estaban en edad de votar 9,8 millones de personas. Votaron 5,2 millones, dejaron de votar 4,6 millones.

NEW YORK.- Otro de los baluartes preciados en una elección por la cantidad de votos electorales que otorga. Para la elecciones del 2012 contaba con 19,5 millones de personas que residían en dicho estado, de las que 15,2 millones tenían derecho al voto. Se presentaron a las urnas 6,2 millones, por lo que se quedaron en sus casas y no votaron 9 millones de personas.

TEXAS.- Residen en este estado, de acuerdo con los datos del Buró del Censo, 25,7 millones de personas, de las que tenían derecho al voto 18,7 millones. El día 6 de noviembre se presentaron a votar 8 millones de personas, por lo que no se molestaron en hacerlo 10,7 millones.

Considero que no es necesario continuar dando ejemplos, sin embargo, si algún receptor tiene interés especial en cierto estado, puedo remitirle los datos del mismo, pero aseguro que en muy pocos de ellos encontraran un entusiasmo mayor por votar que el mostrado en estos.

Ahora podemos afirmar una vez más que no es cierto lo que tratan hacernos creer con la llamada “democracia representativa, en especial porque no representa el interés de la mayoría de la población, sino de una minoría, la plutocracia. Que mediante un sistema electoral caduco, pero muy conveniente al 1 por ciento de la población, apoyado por las instituciones mediáticas que sirven a sus intereses, las cuales establecen los parámetros de análisis de las mismas, cada cuatro años designa el gobernante que más le conviene y trata de hacer creer al resto del mundo que representa los verdaderos intereses del pueblo estadounidense.

 

Por Domingo.com/la Revista

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