Hoy hablaremos de la soledad. “Estar a solas y sentirse solo” Significado de ambas conceptualizaciones.

El libro de la Santa Bliblia

En primer lugar, hay que diferenciar entre estar a solas y sentirse solo. Son dos situaciones totalmente diferentes. Alguien puede estar a solas sin sentirse solo, y también se puede sentir solo en una habitación llena de gente.

La soledad se puede resumir, simplemente, como un estado de ánimo. También se refiere a una emoción provocada por sentimientos de separación de otros seres humanos.

La sensación de aislamiento, provocada por la persona misma, para estar en soledad, aún cuando pudiera compartir un espacio o lugar con otras personas, ya sean amigos, familiares, compañeros de trabajo o estudio, o de rechazo, provocada por otras personas con los que hay algún tipo de relación, se siente profundamente por los que quieren estar o están “solos”.

La palabra hebrea traducida “desolado” o “solo” en el Antiguo Testamento, significa “único”, “solo uno”; “uno que es solitario”, “abandonado”, incluso: “miserable”. Y es que según las escrituras, no hay tristeza más profunda que en algún momento venga a la mente la idea de que estamos “solos” en el mundo, que no tenemos un amigo, que no le importamos a nadie, que nadie se preocupa por lo que nos pudiera ocurrir, o que a nadie le importaría si llegáramos a dejar de existir.

El ser humano, no fue hecho o diseñado para estar en soledad. El Génesis relata como Dios mismo, luego de crear al primer hombre dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda adecuada para él. Entonces el Señor Dios hizo una mujer, y la presentó al hombre» (Génesis 2:18,21)