Nuestro cerebro puede obtener múltiples beneficios de una escapada a un entorno natural, ya que le ayuda a desconectar de la rutina y a desarrollar su parte creativa

Domingo Nunez

Estar rodeado de naturaleza es agradable y relajante ya lo sabíamos. Pero es que los beneficios del contacto con lo verde, con las plantas y árboles, juega un papel clave en la mejora de nuestra salud.

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Practicar el senderismo por el entorno de nuestros campos es un paseo donde se disfruta el aroma de la tierra húmeda y del romero y demás hierbas aromáticas, el chillido de las aves, el trinar del sonido de las ramas de árboles copiosos y algo más: escuchar las sapiencias y tradiciones del hombre rural que de sol a sol labra la madre tierra para garantizar seguridad alimentaria a sus conciudadanos

Domingo Nunez compartiendo con Miguel su hermano en su casa de Loma de Blanco

Precisamente esta Semana Santa nos dimos la vuelta por los lares de Loma de Blanco lugar exquisito y hermoso de los más altos recónditos de nuestra amada y materna Provincia de Monseñor Noel.

Video grabado desde lo alto de estudio-taller pintura de Migue en casa de Loma de Blanco. Desde estas alturas ha pintado sus mas celebres obras sobre la naturalza.

Cuando estamos en el campo, rodeados de verde, se ha demostrado que la hormona del estrés disminuye. Esta hormona es la responsable de muchas enfermedades. Cuando estamos relajados (ausencia de esta hormona), nuestra tensión arterial y el azúcar en sangre disminuyen. Además somos capaces de concentrarnos mejor, retener más el conocimiento.

Adrian mi hijo, yo, Laura mi cunada y Miguel mi hermano

Dicen los expertos, que según lo último de la neurociencia, ayuda a la memoria a retener un 20% más después de un paseo entre árboles que tras un paseo por una ciudad.”

Otra evidencia científica. Nuestros cinco sentidos se benefician en concreto de los aceites naturales (fitoncidas) que segregan los árboles para protegerse de insectos, hongos y bacterias. Es este sistema de defensa que tienen lo que beneficia al nuestro propio.

Yo al centro, izquierda mi hijo Adrian y derecha Miguel mi hermano

Así que… ¡RESPIRA! Es mejor que una pastilla antidepresiva.

Dicen sicólogos experimentados que los efectos de pasar un día en el campo duran una semana.
Parece ser que por poquito que estemos ro deados de naturaleza, los efectos son bastante duraderos. Un solo día nos deja bien preparados durante la semana. ¡Un fin de semana dura 30 días de buena vibra!