Amer, mi cuarto nieto

Para los abuelos que han vivido tanto y que saben mucho sobre la vida, la nueva perspectiva de sus nietos les enseña cómo recuperar su propia juventud.

Los abuelos sostenemos las manitas por un rato, pero los corazones para siempre.

Amer Verte sonreír ilumina mi mundo y lo llena de felicidad. Los nietos son el premio a la vejez. Un bálsamo a nuestras vidas.

Una de las alegrías de ser abuelo es volver a ver el mundo a través de los ojos de un nieto.

Los niños ven el mundo de manera maravillosa, para ellos todo es nuevo, misterioso y emocionante.

Para los abuelos que han vivido tanto y que saben mucho sobre la vida, la nueva perspectiva de sus nietos les enseña cómo recuperar su propia juventud.

 

 

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